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Bombeiros Voluntários de Miranda do Douro
Los Bomberos Voluntarios de Miranda do Douro son una institución vital para la seguridad y asistencia a la población local y de las aldeas circundantes. Con un papel crucial en la respuesta a emergencias, su trabajo se extiende a diversas áreas, como el combate a incendios, el socorro prehospitalario y el apoyo en operaciones de búsqueda y salvamento. La corporación está compuesta por elementos dedicados, que se mantienen en prontitud para intervenir rápidamente, garantizando la protección de personas y bienes en una región de Trás-os-Montes con características geográficas y demográficas propias. Su presencia es un pilar de la comunidad, reflejando un fuerte espíritu de voluntariado y servicio público.
Mercado Municipal de Miranda do Douro
El Mercado Municipal de Miranda do Douro es el lugar donde puede encontrar productos regionales de esta peculiar región de Portugal: folar de carne y bolas de pan, bola dulce mirandesa y dulces regionales, productos de ahumadero, dulces, miel y compotas, vinos y licores, quesos, miel, frutos secos, frutas y verduras frescas de productores locales, entre otros.Miranda do Douro (en mirandés Miranda de l Douro) es una ciudad portuguesa, perteneciente al Distrito de Bragança, en la llamada Tierra de Miranda. El municipio de Miranda do Douro limita al noreste y sureste con España, al suroeste con el municipio de Mogadouro y al noroeste con tierras de Vimioso.
Mirador del Penedo Amarelo
El Mirador del Penedo Amarelo, en Miranda do Douro, ofrece una vista deslumbrante sobre el río Duero y los imponentes acantilados que lo flanquean. Situado en una zona tranquila y de fácil acceso, es un lugar ideal para contemplar el paisaje natural y apreciar la puesta de sol. Se integra en las rutas de senderismo de la región, siendo un punto de parada obligatoria para quien visita el Parque Natural del Duero Internacional.
Castillo de Miranda do Douro
El castillo de Miranda do Douro comenzó a construirse en 1294, durante el reinado de D. Dinis, coincidiendo con la fundación de la nueva villa (1286), en el extremo noroeste de la misma, al que se asociaba una muralla urbana de planta rectangular destinada a proteger la población. El acceso al pueblo se realizaba a través de sus dos puertas, flanqueadas por dos torres cuadrangulares. La puerta principal estaba asociada a una de las torres y tenía forma de codo, un atributo de la arquitectura militar del siglo XIV. Una de las particularidades de la villa medieval era la existencia de una coraza (representada por Duarte d’Armas a principios del siglo XVI), que defendía el acceso de los habitantes al río. En los siglos siguientes fue objeto de varias transformaciones, sobre todo para adaptarlo a la guerra de artillería, pero en 1762 una violenta explosión en el polvorín desfigura partes fundamentales de la arquitectura gótica. La fortaleza resistió las invasiones castellanas durante las guerras de la época de Fernando I. La torre del homenaje data de la época de Juan I, como distinción a la villa de Miranda, ya que su gente alzó la voz en su favor, aún como Maestro de Avis. En 1641, Juan IV ordenó reforzar el castillo y las murallas del lado oriental. En mayo de 1762, cuando la plaza intentaba resistir a las tropas españolas, el polvorín explotó, destruyendo partes de la muralla que nunca fueron reconstruidas.
Homenaje a los Mirandeses
Rendir homenaje a la gente del campo de la Tierra de Miranda es el objetivo principal de una escultura obra de António Nobre, que se colocará en la plaza D. João III, el salón de visitas de la ciudad de Miranda do Douro. La inversión ronda los 60 000 euros, a cargo del ayuntamiento local. El conjunto está compuesto por dos figuras de bronce que estarán en pose de diálogo. Una de las piezas representa a una mujer típica del campo mirandés, vestida con la indumentaria tradicional de la región. El escultor, natural de Sendim, no ha escatimado en detalles, como el chal o el pañuelo atado a la cabeza y el tradicional «mandil» sobre los hombros. La figura mirandesa lleva además unas alforjas, elemento típico de quienes querían comprar o vender en los mercados populares de la ciudad mirandesa. La segunda figura representa al hombre de la ciudad envuelto en su tradicional capa de honor.Según António Nobre, de este conjunto se pueden extraer varias interpretaciones de diversos sectores de la etnografía local, como es el caso de la vestimenta de los personajes. Por otro lado, el hombre mirandés era pastor, vaquero o agricultor y, por este motivo, tenía necesidad de desplazarse a las ferias para adquirir lo que necesitaba para el día a día. Por otro lado, se reunía con los amigos (de ahí que las imágenes estén en pose de diálogo) o pagaba los impuestos en la sede del municipio. Además, se pretende perpetuar una tradición que está desapareciendo, destacando la vestimenta típica mirandesa y otros elementos, como es el caso de los tradicionales bardeiros, escobas hechas de maíz muy utilizadas en las cocinas de la región. Las dos piezas son tres veces más grandes que un ciudadano normal y ya han sido fundidas en bronce, encontrándose en fase de montaje.Las figuras pasarán unas dos semanas a la intemperie para que el tono del bronce sea lo más preciso posible, mientras que la inauguración del conjunto está prevista para febrero.
Fachada Capas D’Honra
La Fachada Capas D’Honra, en la calle Rua do Penedo Amarelo, es una pintura mural que celebra la tradición de la Capa de Honras mirandesa. La obra retrata los colores y patrones característicos de las capas tradicionales, evocando la identidad cultural de Miranda do Douro y su patrimonio textil.
Aranda del Duero
La avenida Aranda del Duero, en Miranda do Douro, es una vía que conecta el barrio comercial con la zona histórica de la ciudad, situada dentro de las murallas medievales. Funciona como un corredor urbano que permite la conexión entre la vida contemporánea de la ciudad y su patrimonio histórico, ofreciendo a los transeúntes vistas del trazado antiguo y de las construcciones tradicionales mirandesas.
Iglesia de la Misericordia
Iglesia de la Misericordia construida en el siglo XVI y reformada en el XVII, con planta rectangular compuesta por una única nave y capilla mayor, con sala de despacho adosada a la fachada lateral izquierda, abierta a la nave a través de una tribuna. La fachada principal, obra de Belchior Fernandes, es de mampostería y está definida por pilastras coronadas por pináculos, rematada en un hastial truncado por un campanario, aunque el proyecto de 1687 había previsto un campanario triple, que fue descartado por los mesarios por no ser «decente» ni habitual en las Misericordias de la región. Está atravesada por un portal manierista, en arco de medio punto entre columnas que sostienen un entablamento, coronado por un nicho, conchas y pináculos, y dos ventanas laterales, ya de estilo barroco. El portal sustituyó al primitivo, que no era central al templo. Interior con coro alto, construido en 1766, tribuna en el lado del Evangelio, con vano derribado sobre pilastras, con la Casa da Tulha y la sala de trastero en la planta baja, púlpito enfrentado, con pila de piedra y barandilla de madera, dos capillas laterales profundas y dos en la parte superior de la nave, con retablos de talla dorada y policromada, barrocos y neoclásicos.La capilla de Nuestra Señora de la Buena Muerte tiene un retablo neoclásico policromado, de gran riqueza decorativa y con una inscripción en el intradós del arco. El retablo de la capilla de Nuestra Señora de la Misericordia es barroco, de estilo nacional, pero aún ostenta elementos manieristas, sobre todo en las figuras presentes en el panel. El retablo de las Almas, en talla dorada, es barroco y tiene una interesante composición de las almas siendo rescatadas de la boca del Diablo, representado como un monstruo negro; aún ostenta una inscripción en el arco de la capilla. El retablo mayor también es barroco, de estilo nacional, ricamente tallado y con una interesante imagen del Santo Cristo de la Misericordia, revelando además un excelente trabajo de tallado y, al mismo tiempo, un remate superior inusual con la integración de lienzos pintados.
Postigo da Barca
Durante la Edad Media, la villa de Miranda solo tenía dos puertas de entrada: una al norte y otra al oeste. Sin embargo, cuando se convirtió en ciudad episcopal en 1545, las relaciones con España obligaron a abrir una tercera puerta, el Postigo, llamada así por ser más pequeña que las otras, consistente en un arco apuntado, destinado a permitir un acceso más rápido en barca por el río Duero, de donde proviene su nombre. Esta obra fue financiada por el primer obispo de Miranda, Turíbio Lopes, quien también mandó construir la calzada que conducía a las orillas del río Duero.
Fachada Pauliteiros de Miranda
La fachada de la Casa da Cultura Mirandesa luce un mural dedicado a los Pauliteiros de Miranda, un homenaje a la danza tradicional que define la identidad de la Tierra de Miranda. La pintura representa a varios pauliteiros ataviados con los trajes típicos: faldas bordadas, chalecos marrones, camisas de lino, botas de piel y sombreros adornados con flores.
Fachada Papa Francisco
La fachada de la Casa da Cultura Mirandesa ha sido recientemente decorada con un nuevo mural que representa al papa Francisco vestido con la tradicional capa de honores mirandesa. La imagen muestra al papa ataviado con esta prenda emblemática de la región —una capa de burel, símbolo de la identidad mirandesa—, lo que pone de relieve el hecho de que esta prenda, propia de la cultura local, haya llegado hasta el Vaticano.
Capilla de Santa Cruz
La Capilla de Santa Cruz, situada en Miranda do Douro, es un pequeño templo de estilo barroco que forma parte del conjunto patrimonial religioso de la ciudad. De planta simple y longitudinal, presenta una única nave y una capilla mayor rectangular, complementadas por una sacristía igualmente modesta. La fachada, construida en piedra labrada, termina en un hastial y está marcada por un portal de arco de medio punto, enmarcado por pilastras dóricas que sostienen un entablamento del mismo estilo, rematado por un frontón triangular interrumpido.
Muralla (Norte)
La muralla medieval de Miranda do Douro, con su castillo y sus puertas fortificadas, formaba el perímetro defensivo de la ciudad antigua. La entrada norte, cerca de la zona exterior de la muralla, marca uno de los antiguos puntos de acceso a la ciudad intramuros. A lo largo de los siglos, el trazado urbano que rodea la muralla al norte y al oeste se ha transformado en una arteria de circulación moderna: calles como la que bordea la muralla norte y la vía exterior a la zona histórica siguen marcando hoy en día la demarcación entre el centro medieval y la expansión más reciente. La muralla medieval de Miranda do Douro, con su castillo y sus puertas fortificadas, formaba el perímetro defensivo de la ciudad antigua. La entrada norte, cerca de la zona exterior de la muralla, marca uno de los antiguos puntos de acceso a la ciudad intramuros. A lo largo de los siglos, el trazado urbano que rodea la muralla al norte y al oeste se ha transformado en una arteria de circulación moderna: calles como la que bordea la muralla norte y la vía exterior a la zona histórica siguen marcando hoy en día la demarcación entre el centro medieval y la expansión más reciente.
Casa da Música Mirandesa
La Casa da Música Mirandesa, situada en la plaza Largo do Castelo, en Miranda do Douro, es un centro cultural dedicado a la promoción de la música tradicional y la cultura de la Tierra de Miranda. En este espacio, que ocupa el edificio de la antigua escuela primaria, se llevan a cabo actividades como conciertos, residencias artísticas, talleres de instrumentos y eventos musicales, con especial atención a los sonidos y la lengua mirandesa.
Fachada Pastores de Miranda
La fachada de la Casa da Música Mirandesa luce un vibrante mural dedicado a los pastores de Miranda, que celebra la tradición pastoril de la región. La pintura representa figuras vestidas con trajes típicos —chalecos, camisas de lino y sombreros de fieltro— en movimiento, con bastones y perros acompañando al rebaño de ovejas y burros mirandeses.
Muralla (Entrada Principal)
La entrada principal de las murallas de Miranda do Douro, situada en la zona histórica de la ciudad, es un vestigio imponente de la antigua fortificación medieval que protegía la villa. Esta puerta, construida en piedra granítica, presenta un arco de medio punto y un robusto portal, pensado para controlar el acceso a la ciudad intramuros.
Barbacã Moderna
A partir de finales de la Edad Media, se empezaron a utilizar las nuevas armas de fuego, lo que obligó a la ciudad a responder también con nuevas estructuras defensivas. Preparada únicamente para las armas elásticas medievales, la defensa de la entrada principal de la ciudad obligó a reforzarla con una segunda barbacana, adaptada al uso de artillería defensiva, cuyas puertas, en arco redondo, estaban flanqueadas por rendijas en forma de troneras, que permitían barrer con fuego rasante el acceso a la ciudad.
Antigo Paço Episcopal
Los primeros obispos de Miranda tuvieron que residir en el castillo. Solo en 1601 se inició la construcción del Palacio Episcopal y del Seminario. Cuando estuvo terminado, más de un siglo después, su opulencia no era inferior a la de la catedral, cuyo estilo renacentista imitaba. El Palacio se desarrollaba en torno a un patio central, rodeado por un claustro con arcadas rebajadas, sobre columnas monolíticas. Y, aunque muy afectado por sucesivos incendios durante los siglos XVII y XVIII, fue el traslado definitivo de la sede de la Diócesis a Bragança, en 1780, lo que lo llevó a una rápida ruina. La sombra de su monumentalidad se proyecta aún hoy en el claustro y en el pórtico del Seminario. Pero, a pesar de su estado de ruina, su poder simbólico se mantiene porque los obispos siempre siguieron grabando su nombre en el memorial correspondiente, a la entrada del pórtico renacentista del primer Palacio Episcopal de la Diócesis.
Parque de Miranda do Douro
El Parque de Miranda do Douro es un espacio verde que ofrece zonas de ocio y contacto con la naturaleza, ideal para pasear, descansar y disfrutar de la compañía. Con senderos, zonas ajardinadas y vistas al paisaje circundante, el parque se integra armoniosamente en la ciudad, proporcionando un punto de encuentro entre la vida urbana y el entorno natural de la región.
Muralla (Sur)
La entrada sur de la muralla de Miranda do Douro es uno de los antiguos accesos a la ciudad histórica, situada en la zona amurallada que delimitaba el núcleo medieval. Construida en piedra, presenta un arco de medio punto y vestigios de las antiguas almenas y torres defensivas que protegían la ciudad. Este punto permitía controlar el tránsito de personas y mercancías, garantizando la seguridad intramuros. Hoy en día, la entrada sur se mantiene como testimonio del pasado fortificado de Miranda do Douro, integrándose en el recorrido turístico e histórico de la ciudad.
Biblioteca Municipal de Miranda do Douro
La Biblioteca Municipal de Miranda do Douro es un espacio cultural y educativo al servicio de la comunidad local, que promueve la lectura, el estudio y el acceso a la información. Cuenta con un variado fondo de libros, revistas y materiales digitales, incluyendo obras en portugués y mirandés. Además del préstamo de libros, la biblioteca organiza actividades culturales, talleres y sesiones de lectura, funcionando como punto de encuentro para habitantes y visitantes, y contribuyendo a la preservación y difusión de la identidad cultural de la región.
Mirador de la Catedral
Situado junto a la catedral de Miranda do Douro, descubrimos un magnífico paisaje en el que la mirada se fija en la llamada roca amarilla, que casi cae al Duero. Quien la ve dirá que ha sido tallada por mano humana, un enorme «2» que guarda los misterios de los alrededores.
Jardín del Castillo de Miranda do Douro
El Jardín del Castillo de Miranda do Douro se encuentra en las inmediaciones de la antigua fortificación y ofrece un espacio verde para el ocio y la contemplación del paisaje. Con árboles, zonas ajardinadas y senderos peatonales, el jardín ofrece vistas de la ciudad histórica, las murallas y el valle del río Duero. Es un lugar de convivencia y descanso, que combina naturaleza y patrimonio, permitiendo a los visitantes disfrutar tanto de la tranquilidad del espacio como de la imponencia del castillo y del centro histórico de la ciudad.
Torre (Sul)
Torre (Norte)
Casa da Lingua Mirandesa
Concatedral de Miranda do Douro (Entrada Lateral)
Concatedral de Miranda do Douro
La Iglesia de Miranda do Douro, antigua sede episcopal de Miranda do Douro o concatedral de Miranda do Douro, es un templo católico situado en la ciudad de Miranda do Douro, al noreste de Portugal. La construcción de la iglesia comenzó en 1552 y se completó en la última década del siglo XVI.
Museo de la Tierra de Miranda (Entrada al museo)
El Museo de la Tierra de Miranda es un museo etnográfico situado en la ciudad de Miranda do Douro. El museo está situado en el centro histórico, en la antigua «Domus Municipalis» de la ciudad, un edificio del siglo XVII. El edificio museístico, que se extiende a lo largo de la calle Mouzinho de Albuquerque, deja traslucir, a través de su estructura, recuerdos que nos transportan a la práctica y la historia de su funcionamiento, donde también se desempeñaron funciones de cárcel municipal hasta el año 1790. Desde 1982, el edificio alberga las colecciones etnográficas y arqueológicas cuya narrativa expositiva pretende representar la vida social, cultural, religiosa y económica de las comunidades de la Tierra de Miranda.
Museo de la Tierra de Miranda (Museo Sur)
El Museo de la Tierra de Miranda es un museo etnográfico situado en la ciudad de Miranda do Douro. El museo se encuentra en el centro histórico, en la antigua «Domus Municipalis» de la ciudad, un edificio del siglo XVII. El edificio museístico, que se extiende a lo largo de la calle Mouzinho de Albuquerque, deja traslucir, a través de su estructura, recuerdos que nos transportan a la práctica y la historia de su funcionamiento, donde también se desempeñaron funciones de cárcel municipal hasta el año 1790. Desde 1982, el edificio alberga las colecciones etnográficas y arqueológicas cuya narrativa expositiva pretende representar la vida social, cultural, religiosa y económica de las comunidades de la Tierra de Miranda.
Porta do Castelo
La Puerta del Castillo (Porta do Castelo) es una de las entradas históricas más emblemáticas de Miranda do Douro, integrando el antiguo sistema amurallado que protegía el núcleo medieval de la ciudad. Con su estructura en arco y paredes robustas, revela la importancia defensiva que este acceso tuvo a lo largo de los siglos, sirviendo tanto para controlar la circulación como para reforzar la seguridad del castillo y de la población. Hoy, cruzar la Puerta del Castillo es hacer un viaje al pasado, percibiendo la organización urbana medieval y la forma en que la ciudad se adaptó a su posición estratégica en la frontera.
Muralha do Castelo
La Muralla del Castillo de Miranda do Douro (Muralha do Castelo de Miranda do Douro) es uno de los elementos más destacados del antiguo sistema defensivo de la ciudad, que atestigua siglos de historia y resistencia. Construida para proteger el núcleo medieval, la muralla aún revela hoy tramos bien conservados que permiten imaginar la dimensión estratégica de Miranda do Douro en la frontera con España. Caminar junto a sus piedras antiguas es revivir el pasado militar de la región, apreciar vistas panorámicas sobre las casas históricas y comprender la importancia del castillo como guardián de la ciudad a lo largo del tiempo.
Jardín Norte del Castillo
El Jardín Norte del Castillo (Jardim Norte do Castelo), en Miranda do Douro, es un agradable espacio verde situado junto a las antiguas murallas, ofreciendo un ambiente tranquilo y una vista privilegiada sobre el paisaje circundante. El jardín combina áreas ajardinadas, caminos peatonales y zonas de descanso que invitan a paseos relajados mientras se aprecia la imponente historia del castillo. Es un lugar ideal para contemplar la armonía entre naturaleza y patrimonio, sirviendo también como punto de partida para explorar el centro histórico de la ciudad.
Casa de la Cultura Mirandesa (Entrada exterior)
La Casa de la Cultura Mirandesa, ubicada en el antiguo edificio de la aduana de Miranda do Douro, una construcción que data del siglo XV, es hoy uno de los principales espacios dedicados a la preservación y promoción de la identidad cultural de la Tierra de Miranda. Restaurada y adaptada, acoge exposiciones de arte, muestras etnográficas, iniciativas relacionadas con la lengua mirandesa, presentaciones literarias y diversos eventos culturales que refuerzan la memoria, las tradiciones y la expresión artística de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el patrimonio histórico y la dinámica cultural contemporánea de la ciudad.
Casa de la Cultura Mirandesa (Entrada Interior)
La Casa de la Cultura Mirandesa, ubicada en el antiguo edificio de la aduana de Miranda do Douro, una construcción que data del siglo XV, es hoy uno de los principales espacios dedicados a la preservación y promoción de la identidad cultural de la Tierra de Miranda. Restaurada y adaptada, acoge exposiciones de arte, muestras etnográficas, iniciativas relacionadas con la lengua mirandesa, presentaciones literarias y diversos eventos culturales que refuerzan la memoria, las tradiciones y la expresión artística de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el patrimonio histórico y la dinámica cultural contemporánea de la ciudad.
Casa de la Cultura Mirandesa (Receção)
La Casa de la Cultura Mirandesa, ubicada en el antiguo edificio de la aduana de Miranda do Douro, una construcción que data del siglo XV, es hoy uno de los principales espacios dedicados a la preservación y promoción de la identidad cultural de la Tierra de Miranda. Restaurada y adaptada, acoge exposiciones de arte, muestras etnográficas, iniciativas relacionadas con la lengua mirandesa, presentaciones literarias y diversos eventos culturales que refuerzan la memoria, las tradiciones y la expresión artística de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el patrimonio histórico y la dinámica cultural contemporánea de la ciudad.
Casa de la Cultura Mirandesa (Sala Piso Inferior)
La Casa de la Cultura Mirandesa, ubicada en el antiguo edificio de la aduana de Miranda do Douro, una construcción que data del siglo XV, es hoy uno de los principales espacios dedicados a la preservación y promoción de la identidad cultural de la Tierra de Miranda. Restaurada y adaptada, acoge exposiciones de arte, muestras etnográficas, iniciativas relacionadas con la lengua mirandesa, presentaciones literarias y diversos eventos culturales que refuerzan la memoria, las tradiciones y la expresión artística de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el patrimonio histórico y la dinámica cultural contemporánea de la ciudad.
Casa da Cultura Mirandesa (Sala Piso Superior)
La Casa da Cultura Mirandesa, ubicada en el antiguo edificio de la aduana de Miranda do Douro, una construcción que data del siglo XV, es hoy uno de los principales espacios dedicados a la preservación y promoción de la identidad cultural de la Tierra de Miranda. Restaurada y adaptada, acoge exposiciones de arte, muestras etnográficas, iniciativas relacionadas con la lengua mirandesa, presentaciones literarias y diversos eventos culturales que refuerzan la memoria, las tradiciones y la expresión artística de la región, convirtiéndose en un punto de encuentro entre el patrimonio histórico y la dinámica cultural contemporánea de la ciudad.
Fachada Burros de Miranda
La pintura mural que ocupa la fachada del Mercado Municipal de Miranda do Douro destaca los Burros de Miranda, una raza autóctona emblemática de la meseta mirandesa y uno de los símbolos más fuertes de la identidad local. La obra valora el papel histórico de estos animales en la vida rural, asociados al trabajo agrícola, al transporte y a la subsistencia de las poblaciones. Al integrar esta representación en un edificio público céntrico de la ciudad, la pintura se erige como un elemento de afirmación cultural, celebrando la preservación de las tradiciones, la biodiversidad y la memoria colectiva de Miranda do Douro.
Calle del Penedo Amarelo
La calle Rua do Penedo Amarelo destaca como un elemento significativo del tejido urbano de Miranda do Douro, evocando la íntima relación entre la villa y su entorno natural. El nombre de la calle hace referencia a la presencia de la roca de tono amarillento, un elemento geológico distintivo que forma parte de la memoria colectiva local. Este espacio urbano refleja la evolución histórica de la ciudad, donde la arquitectura tradicional y el trazado de la calle se articulan con el paisaje, contribuyendo a la valorización del patrimonio cultural y la identidad de Miranda do Douro.
Cartel de Miranda do Douro
El letrero a la entrada de Miranda do Douro es un símbolo llamativo que da la bienvenida a quienes llegan a la ciudad. Destaca por su visibilidad y diseño, reflejando la identidad única de la región y valorizando la riqueza cultural, histórica y paisajística que caracteriza a esta zona del país.